Seguridad doméstica · 8 min de lectura
Detector de monóxido de carbono: elección y ubicación
Para qué sirve un detector de monóxido de carbono, dónde colocarlo, cómo mantenerlo y qué hacer si suena la alarma.
PrepKit · Actualizado el
Qué detecta y qué no detecta
El monóxido de carbono (CO) es un gas tóxico que puede generarse por una combustión incompleta. No se ve ni se huele. Un detector de CO no es lo mismo que un detector de humo ni que un medidor de dióxido de carbono (CO₂); busca un equipo que indique expresamente detección de monóxido de carbono y cumpla la norma aplicable.
- Es especialmente importante si hay caldera, estufa, chimenea, cocina o garaje comunicado con la vivienda.
- Nunca uses barbacoas, hornillos o generadores dentro de casa, garajes o espacios cerrados.
- Un aparato combinado debe indicar claramente qué alarmas detecta.
Dónde colocar el detector
La ubicación y altura dependen del modelo, la distribución de la vivienda y las instrucciones nacionales. Sigue siempre el manual del fabricante: como criterio general, protege las zonas de descanso y las estancias con aparatos de combustión sin colocarlo donde vapor, grasa, corrientes de aire o muebles puedan alterar la lectura.
- No lo escondas dentro de armarios ni detrás de cortinas.
- Respeta la distancia indicada respecto a calderas, cocinas, ventanas y rejillas de ventilación.
- En viviendas de varias plantas puede ser necesario más de un detector.
- No uses una altura genérica de internet si contradice el manual de tu equipo.
Pruebas, pilas y vida útil
Pulsa el botón de prueba con la frecuencia indicada, limpia el equipo sin productos que dañen el sensor y cambia pilas o aparato cuando corresponda. Muchos detectores avisan de batería baja y de final de vida con patrones distintos: conserva el manual para reconocerlos.
Qué hacer si suena la alarma
No ignores la alarma ni pierdas tiempo buscando el origen. Salid todos al aire libre, incluidos animales, y llama al 112 desde una zona segura. No regreses ni ventiles entrando de nuevo hasta que emergencias o un profesional indiquen que es seguro.
- Dolor de cabeza, mareo, debilidad, náuseas, dolor torácico o confusión pueden ser síntomas de intoxicación.
- Las personas dormidas, bebés, mayores y quienes tienen enfermedades crónicas pueden estar especialmente expuestos.
- Si alguien no responde o tiene dificultad respiratoria, comunícalo de inmediato al 112 y sigue sus instrucciones.
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